Capítulo 11.
No
se puede decir que fuera un beso largo, como tampoco se puede decir que fuera
corto.
Fue
un beso inesperado para Lily que aún no había aclarado sus sentimientos en
cuanto a Álex.
Paz
y desconfianza, amor y odio, felicidad y tristeza, todos los sentimientos
opuestos pasaron por Lily mientras estaba besando a Álex. Un cosquilleo le
recorrió el cuerpo desde la boca a los pies cuando los labios de Álex rozaron
los suyos.
Posiblemente
fue esa explosión de emociones lo que hizo que Lily se separara de Álex de
repente.
-Perdón
– dijo Álex.
-No,
no hay nada que personar, simplemente no me lo esperaba. – respondió Álex.
Lily
miró el reloj, las 18.30, aún quedaba mucho tiempo para que volvieran los
padres de Álex, pero se sentía muy incómoda al lado de Álex, necesitaba aclarar
sus pensamientos y sentimientos, por eso se levanto y caminó un poco sin
alejarse.
Tras
lo que a Lily le pareció media hora pero que en realidad fueron cinco minutos
volvió al lado de Álex.
-¿Te
parece si volvemos? – le preguntó.
-Claro.
– se limitó a contestar.
Durante
la medio hora que conllevaba el camino de vuelta, ninguno de los dos dijo una
palabra. Al llegar a la casa Álex subió rápidamente a su habitación sin decirle
nada a Lily que se había paado a beber un vaso de agua.
Mientras
subía a su habitación Lily se quedó mirando la puerta de Álex, preguntándose
que haría, pero como no se atrevió a llamar siguió su camino hacia arriba.
No
sabía que hacer, así que se desvistió y se metió bajo la ducha. Sabía que nada
destraería sus pensamientos sobre Álex, así que se dedicó a ellos. Enumerando
en su cabeza qué sentía por él.
Por
un lado tenía miedo ya que no quería que le hicieran daño, pero por otro creía
poder afirmar que Álex no pensaba hacerlo. Sólo llevaba unos días con él y ya había conseguido sacarle mil sonrisas y
algún que otro suspiro, pero ¿significaba eso que lo quería o solo lo apreciaba
por como la trataba? Desde luego en eso era único, la había sabido escuchar y
luego la animó a ser ella misma mientras estuviera allí. Todo eso era muy
bonito pero no podía dejar de pensar en la familia de Álex; no había empezado
con buen pie con ellos, sobretodo con Carla, así que seguramente no se tomarían
bien que su hijo saliera con ella, primero tenía que demostrarles que no era
mala persona, sino una de un mundo distinto.
Este
pensamiento produjo que le brotaran un par de lágrimas en los ojos. Demostrar
eso podía llevar mucho tiempo y ella quería estar con Álex ya, entonces se dio
cuenta. Había sido una estúpida haciéndole creer a Álex que no quería sus
besos, al contrario, la sola idea de no tenerlos la consumía.
. . .
En el piso de abajo. Álex escuchaba música a todo volumen
tumbado en la cama.
Recapacitaba… rememoraba… pensaba…
Hasta que Carla entró en la habitación.
-Carla sal de aquí, no estoy de humor.
-No me iré de aquí hasta que me digas que te pasa.
-No me pasa nada – dijo Álex cortante.
-Ya, claro – ironizó Carla - ¿Qué te ha hecho la
princesita?
-Nada, ¿por qué tendría que hacer algo?
-Porque es ella.
-Pues no me ha hecho nada. – dijo Álex – Ya puedes irte.
– hizo un ademan con la mano señalando la puerta.
-No me lo creo.
Álex miró a su hermana y se rindió. Tenía que hablarlo
con alguien.
-Está bien, siéntate. – dijo mientras se incorporaba y
apagaba el MP4.
Carla obedeció.
-He sido un completo idiota, Carla –comenzó -. Me deje
llevar. Ayer pedí la tarde libre para llevar a Lily al bosque y así demostrarle
que esto podía ser bonito. Nos lo pasamos tan bien que confundí las cosas.
Desde que salió de aque Mercedes en el que venía me gustó, la vi y la veo
preciosa. Hoy la besé y ella se apartó.
-¿La besaste? – Álex asintió - ¡Vaya! – dijo Carla
sorprendida.
-Fui muy impulsivo, creí que ella sentía lo mismo.
-No te preocupes por ella, no merece la pena.
-Sí la merece. No es como todos creeis.
-No es lo que demuestra.
- Las apariencias engañan.
-No te lo niego.
. . .
-*Tengo que hacer algo. Tengo que aclarar las cosas con
Álex y será hoy*.
Eran las 6.00 de la mañana cuando Lily abrió los ojos
después de una mala noche y tomó esa decisión.

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